Donde las fronteras se juntan más alla de tierras y mares
Donde las palabras, se las come el viento.
Donde las aguas dulces, dan nueva vida a seres y flores.
Donde los colores, rebotán en la dulzura de una flor
Y a un más alla, mís pensamientos fluyen pasajeros,
lejos de todo, lo que hoy me rodea.
Donde el insensato ir y venir del gentío, barbuciento deja
de exsistír y solo queda el sílencio, que sabre coje mi corazón.
Y donde mis lagrimas revientan con la fuerza de tempestades
en los siete mares y juntandome, en forma fetal me meso,
cual una niña. Donde simultaneamente día a día, me refugio
sin que nadie me pueda sacar, ¡porque yo no quiero arrancar más!
Donde las fronteras se juntán más alla, ai estoy ¡yo!